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Medina Mora y el fin del empresariado complaciente

La elección del expresidente de Coparmex podría marcar un punto de equilibrio entre la cooperación política y la independencia empresarial

El relevo en la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) llega en un punto clave para México. Y es que la renegociación del T-MEC, el acuerdo comercial más relevante de América del Norte, exige una representación empresarial firme, estratégica y con visión de largo plazo.

Durante los últimos años, la relación con Estados Unidos se ha sostenido con equilibrio, producto de las negociaciones encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. La cooperación bilateral en materia de seguridad, particularmente en el combate al crimen organizado y los cárteles de la droga, ha contribuido a mantener una diplomacia funcional con Washington.

Sin embargo, el panorama no es sencillo. Desde el Congreso estadounidense crecen las presiones sobre el presidente Donald Trump para revisar los términos del tratado e incluso para considerar la salida de México del acuerdo, bajo el argumento de sus vínculos con gobiernos considerados adversarios, como el de Miguel Díaz-Canel en Cuba.

Así, la revisión del T-MEC se perfila como una cuerda floja, en donde cada acción del gobierno mexicano será observada con lupa, mientras se intenta preservar los beneficios del tratado sin desatar un conflicto con un mandatario tan volátil y autoritario como Trump.

En medio de este escenario, el sector empresarial propone a José Medina Mora como nuevo presidente del CCE, en sustitución de Francisco Cervantes. El cambio no solo representa un relevo institucional, sino también un ajuste en la identidad y el tono del empresariado mexicano.

Francisco Cervantes se le reconoce una gestión caracterizada por el diálogo y la cooperación con el gobierno morenista. Desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, su tono conciliador le valió elogios desde Palacio Nacional, aunque también críticas dentro del sector privado, que vio con recelo su cercanía con el poder político.

En contraste, José Medina Mora -quien presidió la Coparmex entre 2021 y 2024- representa una visión distinta. Más técnica, ética y crítica. Durante su gestión fue una voz crítica frente a la Cuarta Transformación, especialmente en temas como la reforma al Poder Judicial y la concentración de poder en el Ejecutivo. Fundador de la empresa tecnológica Compusoluciones, su perfil combina la estrategia empresarial con la comprensión de los nuevos desafíos digitales, como la ciberseguridad y la inteligencia artificial.

La llegada de Medina Mora ocurre en un contexto económico global incierto, donde México busca aprovechar la ola del nearshoring y consolidar su posición como socio confiable en la región. El reto es mantener la confianza de los inversionistas, fortalecer el Estado de derecho y defender los intereses nacionales ante un entorno internacional cada vez más impredecible.

El gobierno de Sheinbaum ha mostrado mayor disposición a colaborar con el sector privado, y el CCE, que agrupa a 14 organismos empresariales y representa a más de dos mil empresas mexicanas, será pieza clave para consolidar esa relación.

La elección de Medina Mora podría marcar un punto de equilibrio entre la cooperación política y la independencia empresarial. En los próximos meses sabremos si el nuevo liderazgo logra lo que México más necesita: una voz firme y con credibilidad para defender los intereses del país en los espacios donde realmente se juega su futuro.

MADRUGUETES

La hoja de ruta de Jalisco 

En la Expo Transporte ANPACT 2025, que se celebra esta semana en Guadalajara, Cindy Blanco, titular de Sedeco Jalisco, presentó la estrategia económica del estado ante empresarios y medios: cinco ejes que apuntan a facilitar la inversión, potenciar exportaciones, fortalecer pymes, atraer capital y descentralizar el desarrollo. Subrayó que Jalisco, de Pablo Lemus, es ya el estado no fronterizo con mayores exportaciones, con un crecimiento de 40% en el primer semestre del año, impulsado por sectores como electrónica, agroindustria, salud, logística, software y semiconductores. Aunque el nuevo puerto de Cuyutlán está en Colima, Jalisco apuesta por capitalizar su cercanía con Manzanillo para posicionarse como el centro logístico del Pacífico, con un plan para habilitar un puerto seco en su territorio en los próximos años. A esto se suma una política agresiva de incentivos, mejora regulatoria y formación de talento técnico para mantener la ventaja frente a otros polos industriales.

Jornada por el Plan México 

Monterrey será el epicentro del diálogo nacional que México necesita para encaminarse hacia un nuevo pacto de desarrollo. La Jornada por el Plan México, convocada por la CMIC y liderada por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, quiere convertirse en la convocatoria por excelencia de la corresponsabilidad entre Estado, IP y sociedad. Este encuentro busca sentar las bases de una alianza estratégica para impulsar infraestructura con sentido social, inversión responsable y empleos dignos. El llamado es para construir un Gran Acuerdo Nacional de Inversión y Desarrollo que, en esencia, es un compromiso político con el futuro del país. La presidenta Claudia Sheinbaum ha marcado la ruta de desarrollo con planeación, justicia territorial y bienestar compartido. Hoy, más que nunca, México requiere una política económica que no deje a nadie atrás, que transforme la inversión en un motor de igualdad y que convierta cada obra, cada proyecto, en una expresión concreta del mandato popular de construir una nación más próspera, equitativa y soberana.

POR LAURA PUENTE

COLABORADORA

LAU.PUENTEE@GMAIL.COM

TWITTER: @LAURAPUENTEEN