La cercanía del proceso electoral activa inercias naturales: posicionamientos, simbolismos y lecturas anticipadas del poder
Aunque oficialmente las campañas aún no arrancan, las elecciones de 2027 ya se sienten en el ambiente. En los 17 estados que renovarán gubernatura, el tablero político comienza a moverse con intensidad. La cercanía del proceso electoral activa inercias naturales: posicionamientos, simbolismos y lecturas anticipadas del poder.
En ese contexto, hablemos de Tlaxcala que llega a la antesala electoral con un escenario favorable para Morena. El gobierno de Lorena Cuéllar presume cifras que fortalecen al partido guinda: más de 202 mil personas fuera de la pobreza, un incremento del 300% en la cobertura de atención médica pública, nueve de cada 10 familias beneficiadas con programas sociales y una inversión superior a 9 mil millones de pesos en obra pública. Números que, en política, pesan.
Pero más allá de los indicadores, Tlaxcala vive ya su propio calentamiento electoral. Pese al llamado a la mesura de la presidenta Claudia Sheinbaum, la dinámica local ha puesto en marcha la carrera. Un ejemplo claro es el del alcalde capitalino Alfonso Sánchez García, quien en los últimos meses ha intensificado de forma notoria su trabajo territorial, con una agenda cargada de arranques y entregas de obra, especialmente en desarrollo urbano.
Nada de esto ocurre al azar. Morena se mantiene como fuerza dominante en la entidad y el proceso interno empieza a perfilar aspirantes y rutas de posicionamiento. Ahí aparece también Ana Lilia Rivera, con un respaldo sólido dentro de la 4T, lo que perfila una competencia interna de alto nivel.
Lo que llama la atención es la creciente sincronía entre el alcalde Sánchez García y la gobernadora Cuéllar, así como su interlocución con el gobierno federal y la propia presidenta. En tiempos de definiciones, estas coincidencias rara vez son casuales.
En el fondo, los mensajes son claros. La apuesta por la coordinación institucional, el fortalecimiento de la seguridad pública y proyectos como el C2 municipal -con cerca de 300 cámaras de videovigilancia- conectan con una narrativa nacional donde la seguridad se traduce rápidamente en rentabilidad electoral, bajo la estrategia federal encabezada por Omar García Harfuch.
Del otro lado, la oposición sigue sin encontrar rumbo. El PAN tendría en Adriana Ávila a su carta más visible, el PRI a Anabell Ávalos y Movimiento Ciudadano a Delfino Suárez, pero los niveles de aprobación de Morena y de la gobernadora -cercanos al 60%- reducen significativamente el margen para una alternancia real.
Hoy, todo apunta a que la disputa está entre dos morenistas: Ana Lilia Rivera y Alfonso Sánchez. Una con estructura partidista consolidada; el otro, con crecimiento territorial acelerado.
El tablero sigue abierto. Pero una cosa es segura: en Tlaxcala, la elección de 2027 ya comenzó, y quien logre leer mejor los tiempos, los símbolos y el poder real, llevará ventaja cuando llegue la hora de la definición.
MADRUGUETES
Agua en riesgo
La Suprema Corte de Justicia, que preside Hugo Aguilar Ortiz, atrajo el caso del suministro de agua en Ecatepec (expediente 869/2025), donde el municipio limita a 50 litros diarios el servicio incluso a usuarios que pagan. La decisión pone en pausa todas las resoluciones locales y traslada al máximo tribunal la definición de hasta dónde puede llegar una autoridad municipal cuando invoca la escasez para justificar restricciones que impactan directamente en la dignidad humana. El caso podría trasladarse no sólo a Ecatepec y podría ser un parteaguas para que la escasez deje de ser un pretexto automático y obligar a los gobiernos a planear, invertir y rendir cuentas. El caso, impulsado por la diputada del Verde, Miriam Silva Mata, puede marcar un antes y un después para millones de personas que hoy viven con servicios insuficientes pese a cumplir con sus obligaciones. La resolución sentará un precedente nacional que medirá si el Estado está dispuesto a garantizar derechos o solo a administrarlos a la baja.
Normar también es igualdad
En un país donde aún se debate si la perspectiva de género debe permear la política, las Mujeres del Sistema de la Infraestructura de la Calidad (MUSICA), presidida por Maribel López Martínez, han demostrado durante tres años que esa igualdad también tiene que reflejarse en las normas técnicas. No es ideología, es seguridad: que un cinturón funcione igual para mujeres y hombres, que un lactario en un centro de trabajo no sea un improvisado cuarto de limpieza o que una certificación no excluya a quien no entra en el molde masculino de siempre. La asociación nació del compromiso internacional, pero ha crecido con resultados concretos: diagnósticos, capacitación, una metodología ya adoptada por más de 100 instituciones del sistema nacional y el primer estándar técnico con enfoque de género en marcha. Con 215 mujeres de gobierno, ciencia y sector privado, MUSICA ha empujado lo que por años fue invisible: que la igualdad también se mide, se norma y se certifica.
POR LAURA PUENTE
COLABORADORA
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